Malos tiempos para el deporte alicantino

El deporte de élite alicantino atraviesa unos momentos críticos. La situación del Lucentum es la que más nos preocupa a los que somos aficionados al baloncesto, pero no podemos pasar por alto la insostenible situación del deporte en este país y en Alicante en particular.

Ayer se confirmaba que el Alicante CF descendía a Tercera división por impagos, lo que le deja al borde de la desaparición ya que necesita que alguien invierta 3.6 millones, algo complicado estando en Tercera división. Junto al Alicante también perdieron la categoría equipos como Castellón, Cultural Leonesa, Poli Ejido, Palencia, Rayo B y Universidad de Las Palmas. También Benidorm, Estepona, Jumilla y La Muela bajan de Tercera a Preferente.

También el Hércules vive una situación complicada por la gran deuda (59 millones de euros) que arrastra y que hizo que ayer se convirtiera en el único club que ha acudido tres veces a la ley concursal en los últimos 11 años. Además de ser ya varias las veces que se ha tenido que intervenir para sanear las cuentas del máximo representante del fútbol alicantino. Errores que se cometen o se permiten una vez tras otra, en Alicante y en otras muchas ciudades.

Desde luego que el fútbol está a otro nivel en cuanto a cantidades de deuda que se mueven y hasta 20 equipos han pasado o están sometidos ya a Ley Concursal. En baloncesto y ACB tres cuartos de lo mismo, otros seis equipos han pasado por concurso de acreedores. El modelo es insostenible y el derrumbe es cuestión de tiempo.

El Lucentum sufre problemas arrastrados de malas gestiones, pero también el gran problema de la falta de apoyos y patrocinio para cubrir unos presupuestos mínimos que son excesivos a todas luces. Es un modelo irreal y condenado al colapso.

Si un equipo ACB de zona media-baja genera entre 1.5 y 2.5 millones de ingresos, esos deberían ser sus gastos y hay dos opciones, o se ficha a peores jugadores, o se bajan las pretensiones de los jugadores. Y si la liga ACB tiene que bajar el nivel, pues que lo baje, pero con equipos saneados, solventes y con presupuestos realistas. Seguir exigiendo más de 3 millones de presupuestos mínimos condena a los clubes a vivir por encima de sus posibilidades y a hipotecar su futuro. O acaso para ser "la segunda mejor liga del mundo" se acabará por tener a todos los equipos al borde de la quiebra...

Hasta aquí los problemas son unos, después tenemos a clubes más pequeños o de deportes "minoritarios" que tienen también grandes problemas (aunque la exigencia económica es ínfima comparada con lo que mueven clubes como Hércules, Alicante o Lucentum) para poder subsistir y hacer frente a las exigencias económicas que conllevan los grandes logros deportivos que consiguen.

En este nivel se enmarca otra mala noticia para el deporte alicantino: la desaparición del CD Alicante Costablanca Futbol Sala, que hace pocos días se quedó a un paso de ascender a la categoría de plata del fútbol sala nacional, por la falta de apoyos institucionales.


Por no hablar de las enormes dificultades y renuncias que tienen que hacer clubes pequeños para no hipotecar su futuro, aún teniendo que renunciar a aspiraciones deportivas que se ganan en las canchas.

Y ahora es fácil acusar de todo a la situación económica, pero estas situaciones se han repetido en esta ciudad en otras épocas, con crisis, sin crisis, con unos gobiernos y con otros.

¿Cuál es el problema? Yo no sé qué pasa. ¿Faltan apoyos privados en esta ciudad al deporte? ¿Es toda la culpa de los gestores de los clubes? ¿El apoyo institucional no se reparte bien? ¿Es viable el modelo de deporte que se ha creado en este país?

Historias que se repiten en el deporte alicantino:

El balonmano es el caso más llamativo, ya que Alicante contó con un equipo histórico que fue fundador de la Liga Nacional División de Honor en 1958 y que dio las mayores glorias deportivas a nuestra ciudad en los años 70 con cuatro ligas, cinco Copas del Rey, una Recopa...


El Club Obras del Puerto, posteriormente CB Calpisa (1973-1982), CB Tecnisan (1982-1988) y CB Helados Alacant (1988-1992), en esa temporada 92-93 se trasladó a Benidorm, siendo la última temporada que militó en ASOBAL y tras la que se disolvió por falta de patrocinio, poniendo fin a más de 40 años de historia de balonmano en Alicante.


En el año 2000 nace el Club Balonmano Costa Blanca que durante siete años revivió la llama del balonmano, pero que en 2007 se vio abocado a la desaparición también por falta de apoyos. La historia se repite.


Para los amantes del balonmano y que quieran recordar imágenes de la gran época del balonmano alicantino os dejo ESTE BLOG

Ahora mismo, sólo el CB Mar Alicante se mantiene al máximo nivel, subcampeonas de la Recopa y 4ª en la liga, aunque supongo que no sin esfuerzos para conseguir los recursos y apoyos necesarios.

El Lucentum puede ser el siguiente club que siga esta senda de fracasos del deporte alicantino, esperemos que se encuentre una solución que lo evite, pero sobretodo que se encuentre por fin una forma de dar viabilidad a medio plazo a un equipo deportivo en esta ciudad, que es de las más grandes de España pero que a nivel deportivo ha demostrado que no es capaz de mantener ningún proyecto deportivo con cierta solvencia.

¿De verdad una ciudad como Alicante no puede mantener a ningún equipo en máxima categoría nacional? Y cuando digo ciudad no digo Ayuntamiento, Diputación y Generalitat, digo empresariado, digo masa social, digo apuesta por el deporte en todos los sentidos. Ahí se queda la pregunta.

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