Las dinámicas también ganan partidos, por @luismasolana

 

Os dejo una nueva colaboración de Luisma Solana, que tuvo la ocasión de ver en directo el partido de ayer en Fuenlabrada y comparte con nosotros su visión del partido:

Llegaba Lucentum a Fuenlabrada con la premisa que ha dirigido al equipo desde el inicio de la temporada, ir partido a partido sin mirar más allá. Y es que lo importante, no lo debemos olvidar, es el objetivo de la permanencia, más aún con lo que ha sufrido Alicante desde su regreso a la liga ACB, ahora Liga Endesa.  Y digo esto, porque para los aficionados y medios de comunicación, que no para el cuerpo técnico y la plantilla, es muy goloso ilusionarse rápidamente con la actual clasificación del equipo, y dejarnos llevar en busca de una Copa del Rey que debe de ser entendido más como un premio al buen trabajo y no un objetivo a día de hoy. ¿Y por qué no debe ser un objetivo la Copa del Rey? Por la realidad en la que estamos inmersos, que os detallaré en las conclusiones, y un plantilla, que si bien es cierto que está rindiendo a un gran nivel, no es menos cierto que es corta como ayer se pudo ver.


El partido no fue bueno en cuanto a la calidad del juego, a pesar de que ambos equipos dejasen pinceladas de las que crean afición como los tapones de Sené, la velocidad de tiro de Panney, la toma de responsabilidad de Ellis desde el 6,75 o la omnipresencia de Ivanov capturando 17 rebotes, siendo todos estos detalles demostraciones de talento o entrega individual. Y la culpa de que no fuese un partido vistoso, con ataques poco fluidos y un tanteo bajo la tuvo la actividad defensiva de ambos que se impuso a los ataques.

La primera parte fue dominada por los locales gracias a una buena defensa sobre Ivanov, a base de “ahogar” a Llompart, conscientes de que con Rafa Luz lesionado Vidorreta  no tenía recambio en el puesto de base, y el poder intimidatorio de Sené en la pintura. Ofensivamente los jugadores de Fisac  imprimían velocidad a sus acciones y de la mano de Penney desde el perímetro y de Sené en la pintura llegaron a poner 14 puntos de por medio entre ambos equipos. Los alicantinos no reaccionaban ni en defensa por la falta de concentración, poco habitual en ellos, que les hacía llegar siempre tarde, ni en ataque donde la presión sobre Llompart dejaba al equipo sin dirección mientras insistían una y otra vez con jugar cerca del aro con Ellis sin que obtuviese ninguna ventaja.  Sin embargo, y cuando estábamos a merced de los jugadores locales, Fisac decide sentar a Penney cuando mejor estaba, y en lugar de romper el partido permitió que Lucentum se fuera 10 puntos abajo al descanso, 37-27, tras enlazar varias acciones positivas antes del descanso.

El panorama cambio sustancialmente en la segunda parte, gracias a que los de Vidorreta recuperaron su seña de identidad, la defensa. La concentración, la actividad defensiva y especialmente de manos que llegaban a tocar gran cantidad de pases rivales  evitando la buena circulación e incluso provocar balones divididos en el que salimos beneficiados, fue el inicio del cambio de signo del partido. Todo lo que Fuenlabrada había perdonado durante los dos primeros cuartos lo iba a echar en falta en el tramo final, pues Alicante estaba en el partido gracias a que los locales no supieron rematar la faena. Así, y de la mano de Ellis desde el perímetro, al que Fuenlabrada le permitió lanzar sin mayor complicación, la aportación anotadora de Barnes y las segundas opciones que Ivanov con 9 rebotes ofensivos (para un total de 17) facilitó al equipo, significó la decima victoria Alicantina ante una nula reacción local por 60 a 64. Y es que no es lo mismo creer en una reacción cuando uno juega con una dinámica positiva que arroja un balance de 9-3 y 4 victorias consecutivas (ahora 10-3 y 5 victorias consecutivas siendo la mejor racha actual de la Liga Endesa),  que cuando un equipo viene de perder sus dos últimos partidos. 


Detalles
Debutó Rautins, último fichaje de Lucentum tras la marcha de Singler, al que habrá de darle más tiempo para poderlo evaluar.


La baja de Rafa Luz es muy sensible, pues ni Ellis ni Rautins, por ahora, fueron capaces de dirigir al equipo ante la defensa a la que era sometido Llompart.

El juego interior está fundamentado en Ivanov y Barnes, con una presencia muy limitada para las rotaciones de Kone y un desdibujado Stojic que no encuentra su sitio ni en el perímetro ni en la pintura.

Conclusiones
Lucentum han realizado hasta este momento una gran temporada ganándose a pulso el apelativo de equipo revelación, que incluye la clasificación para la Copa del Rey. Es momento de dar la enhorabuena al equipo y pedir que continúe en esta línea.

Sin olvidar el pasado (temporada 09/10, 8 victorias en 34 jornadas; temporada10/11, 9 victorias en 34 jornadas; y temporada 11/12, 10 victorias en 13 jornadas), y a la vez mirando el futuro (donde tenemos la Copa del Rey y 21 jornadas más por disputar), debemos disfrutar el momento pero sin perder la calma, pues tenemos precedentes como la trayectoria de las dos últimas campañas de Lagun Aro GBC donde tras pelear por entrar en la Copa la primera vuelta terminó la temporada peleando por no descender.

El club tiene una situación que no es fácil (concurso de acreedores), el presupuesto es el que se pueda obtener (no hay patrocinador principal a pesar del momento deportivo) y la plantilla es la que se puede fichar, por lo tanto, cuando lleguen las vacas flacas, que llegaran, no os olvidéis que será cuando más se va a necesitar todo el apoyo posible, pues eso significa defender unos colores y una ciudad.

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