Ante Fuenlabrada hay que curarse la herida

 
 Foto: ACB Photo /Lino González

Ayer Óscar Quintana comentaba que lo visto en Vitoria el pasado domingo se debió más a un exceso de ganas y de ansiedad que a una desidia del equipo, y también apuntaba, en la Cadena SER, que cuando una derrota es tan abultada es incluso más fácil rehacerse mentalmente que si se trata de una derrota por muy poca diferencia. Más allá de teorías y demás cosas que queramos sacar, lo cierto es que hay que pasar página, pensar que se trata de una derrota y que cuenta como tal en el casillero. 

Está claro que la imagen vista en Vitoria queda grabada en la retina, igual que sucedió con la debacle en La Nucía ante el Real Madrid, pero hay tener la confianza en el cambio de imagen que suele ofrecer el equipo en casa y confiar en que ante Fuenlabrada veremos a un equipo en otra disposición.

Si miramos a la temporada pasada, nos encontramos una situación similar, o incluso peor, en el comienzo liguero, ya que tras vencer en el debut ante Valladolid (80-78) recibimos un severo correctivo en Granada (103-71) con el agravante de que se trataba de un equipo de nuestra liga, y a ésto se sumó una clara derrota en casa ante Caja Laboral (57-75) y otra de nuevo a domicilio ante Fuenlabrada (90-82) en un partido en el que el marcador fue maquillado en el último cuarto y donde la desventaja llegó a ser de 25 puntos. 

En definitiva, el equipo se encontraba en la quinta jornada con 1-3 en el casillero y varios correctivos encajados ante la visita del Suzuki Manresa, y cuando todo parecía abocado a la crisis, el equipo dio un paso adelante y comenzó a hacerse fuerte en casa, después ya comenzaron las alternancias, con victorias solventes en casa y derrotas claras fuera. El resultado final ya lo sabemos todos.

¿Consuelo? No. Lo que hay que hacer es esperar al domingo para valorar la actitud del equipo y sacar una "media" entre lo que veamos y lo que se vio en Vitoria para hacer una valoración más justa y exacta de lo que podemos ver este año.

Leyendo diversos foros da la sensación de que el equipo es muy malo, mientras que hace unas semanas había más valoraciones positivas. Ni una cosa ni la otra. Ni Doellman será MVP de la liga, ni tampoco se quedará en 0 de valoración todas las semanas.

Sobre Quintana, más de lo mismo, críticas eternas, unas constantes y otras que aparecen en momentos de crisis. Que comete errores, eso nadie lo puede discutir. Que ha cumplido los objetivos, tampoco. Que podría haber logrado sacar más partido a las plantillas de que ha dispuesto, pues es probable. Que podamos tener algo mejor en el banquillo, es posible. Pero lo que hay es que Quintana es el entrenador del equipo y que lo mejor que puede pasar es que lo siga siendo, pues será señal de que la cosa va andando. Si tenemos que pensar seriamente en el cambio de técnico será la peor de las señales.

Así que lo que toca ahora es intentar que el Centro de Tecnificación presente el mejor aspecto posible el próximo domingo y acudir con la intención de disfrutar del baloncesto, del equipo y de animar para que se consiga la victoria que es el mejor remedio para curar la herida que nos hicieron el domingo en Vitoria.

Comentarios

Mr. Propper ha dicho que…
Nadie en su sano juicio puede sentenciar a este equipo por la catastrofe del Buesa Arena. Entre otras muchas cosas, porque ellos juegan con dos o tres equipos ACB y nosotros sólo con uno o también, porque ellos tienen un presupuesto cercano a los 20 millones € y nosotros solo apenas de 4. Asi son las cosas y el que no lo quiera ver, es que vive en otro mundo. A pesar de ello, todos esperamos que nuestra gente que vale mucho más de lo que cobran: Erdogan, Sow, Heurtel e incluso Doellman, jueguen al máximo nivel y así que consigamos batir a los equipos de nuestra liga. Ahí es donde habremos de valorar si se ha confeccionado un equipo competitivo o nos hemos equivocado. El domingo es uno de esos días. El lunes lo comentamos.

Felicidades por tu blog Ramón. Un abrazo ¡Aupa Meridiano!

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