Fotos: Aitor Bouzo-enCancha.com
Otro anÔlisis que tenemos que comenzar con una frase que hoy es mÔs cierta que nunca: El equipo compitió como nunca y perdió como siempre. Es lo que se viene repitiendo en las últimas semanas (una victoria en seis partidos) y lo que deja al equipo con dos victorias (mÔs el average) de ventaja sobre el descenso.
Hace una semana publicaba un artĆculo repasando la lista de contratiempos que ha sufrido el equipo, y ¿adivinĆ”is cual era el Ćŗnico jugador que no habrĆa tenido problemas de lesiones? En efecto, don Carlos Cazorla. Pues ya tenemos completo el parte de guerra este aƱo, con la preocupante lesión que puede tener el bueno de Cazorla al sufrir un fuerte choque en un bloqueo que le provocó una luxación de hombro y que le ha producido un esguince en la clĆ”vicula que le tendrĆ” un mes de baja. ¡Menudo bloqueo!
Los problemas crecĆan cuando veĆamos que la primera rotación interior era Guillermo Rejón. ¡Mala barraca! Rancik no estĆ” para jugar y no disputarĆa ningĆŗn minuto. Con la lesión de Cazorla se lograba la cuadratura del cĆrculo y un hilillo de humo parecĆa salir de la cabeza de Vidorreta, que tuvo que sacar petróleo de lo que le quedaba. Y lo hizo, vaya si lo hizo.
El equipo sufrĆa en el marcador y llegamos a ver en cancha a un quinteto que recordaba al del ascenso: Llompart, Cazorla, Weigand, Martynas y Rejón.
Desde el banquillo, Vidorreta lo probaba todo: defensas cambiantes, zonas, defensas mixtas, presiones, jugar con Heurtel de escolta, con Weigand de cuatro, hasta conseguir limitar la anotación exterior de Bilbao y comenzar una remontada Ć©pica a base de un esfuerzo Ćmprobo de todo el equipo.
Las caras de Stojic, Heurtel o Martynas denotaban un agotamiento y un sacrificio de los que pasan factura. Y la primera factura se la cobró Mumbrú con un triple decisivo que desmoronó las pocas fuerzas que nos quedaban.
Menciones especiales a Heurtel y a Urtasun, dos jugadores que, por diversas circunstancias estaban en el punto de mira, y que ayer se olvidaron de sus molestias y estuvieron a tope. Tal vez lo mejor del partido de ayer pueda ser la "recuperación" de Heurtel, se le vio mÔs confiado, menos renqueante y a lo mejor, las palabras de Vidorreta han surtido el efecto buscado.
Un compaƱero de Bilbao que conocĆa bien a Vidorreta me dijo anoche: "si Vidorreta no quisiera a Heurtel lo habrĆa largado ya" "con esas declaraciones lo que quiere es despertarlo". A lo mejor (ojalĆ”) tenĆa razón.
Destacar tambiĆ©n el paso adelante del "bloque" Llompart-Stojic-Martynas, que supieron echarse el equipo a las espaldas para mantener una columna vertebral sólida mientras el equipo sufrĆa y se sacrificaba por una victoria que se nos volvió a negar.
No quiero hablar del arbitraje. De nada sirve aƱadir mĆ”s lamentos, bastante tenemos con lo nuestro. El arbitraje pasa pero el agotamiento de ayer y los problemas fĆsicos de Cazorla, Hasbrouck o Rancik perduran.
Ah! y Popovic. ¿y Popovic? Vidorreta creo que consideró precipitado meterlo en la guerra con tan poca instrucción previa. Un par de minutos en pista fueron suficientes para darse cuenta de que no estaba el partido para debuts milagrosos. El domingo serĆ” su momento.
Nos tenemos que quedar con lo de siempre: el equipo compite. Poco consuelo tal vez, pero las cosas ya no pueden ir a peor (espero) y si en estas precarias condiciones conseguimos salir de la cancha con la cabeza alta tenemos que estar seguros de que cuando recuperemos piezas y el equipo se rehaga llegarƔn victorias.
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