La primera vuelta del Lucentum a examen

Fotos: Jose Fco. Martinez
 
Acaba la primera vuelta de la competición y el Lucentum nos deja con la sensación de que hay mucho que mejorar si de verdad queremos optar al ascenso directo. Las posibilidades de lograr ese ascenso directo pasan por hacer una segunda vuelta casi inmaculada y esperar que Ford Burgos sufra un bajón de rendimiento, porque el equipo burgalés ya firma nueve victorias consecutivas. También River Andorra sigue teniendo un importante colchón de ventaja sobre nosotros y eso hace que, hoy por hoy, esa lucha por el ascenso directo no dependa solo de nuestro buen rendimiento.

El tiempo no es el principal problema para lograr el ascenso directo

Por aquello de buscar un hilo de optimismo, os dejo aquí la situación que vivió el Lucentum en la temporada 2008-09 en la que a falta de 13 jornadas (igual que ahora) éramos líderes con tres partidos de ventaja sobre los perseguidores y luego acabamos sin poder ascender directamente. Todavía hay tiempo para lograr ese ascenso directo, pero para eso hace falta empezar ya a mostrar una mejoría en el juego y a entrar en dinámica ganadora.


Ecuador de temporada superado y el equipo sigue con carencias

Desde antes de empezar la temporada hemos estado remarcando el hecho de que el Lucentum tenía una plantilla nueva y que tenía que conjuntarse para poder rendir al máximo, que hacía falta tiempo para ver lo mejor del equipo, etc..

La etiqueta de favoritos que nos cuelgan todos antes y después de cada partido parece que nos pesa. Todos los rivales se motivan contra nosotros y cuando nos juegan con un plus de intensidad y de presion sufrimos más de la cuenta.


Hemos sobrepasado el ecuador de la competición (que este año se hace corta) y el equipo se sigue mostrando inconsistente a domicilio, sigue firmando muy malos arranques de partido que ya lastran al equipo y le obligan a ir a remolque buena parte del tiempo con el consiguiente desgaste que provoca en un equipo veterano y que no brilla por la frescura. 

Además, la sensación que se percibe es que vivimos de los destellos de calidad de nuestros jugadores más que del trabajo a nivel de bloque. El "Efecto Perelló" se ha diluido un poco y hay jugadores que no acaban de rendir al nivel que se esperaba de ellos. Mucha irregularidad. Resultado: 8-5 en el casillero y sensación de que dentro de poco tendremos que ir mirando a entrar en la mejor situación posible en los Playoff.

Un repaso a los números

A nivel general el equipo no tiene malos números, pero si entramos en datos de partidos más concretos vemos que seguimos teniendo que mejorar aspectos como las pérdidas. Cuando el equipo supera las 15 pérdidas por partido le suele suponer la derrota. Otro aspecto en el que el equipo esta en mala línea es en el porcentaje de tiros libres. En cuatro de los últimos cinco partidos no hemos superado el 60% y eso es algo que te cuesta partidos en finales igualados.



En el apartado reboteador vemos que en los últimos dos encuentros nuestros rivales capturan muchos más rebotes que nosotros (38-27 nos superó Palencia y 41-27 para Cáceres esta semana). Pérdidas, mal porcentaje en tiro libre y falta de dominio reboteador son tres aspectos que nos lastran y que hay que mejorar si queremos competir en serio por la plaza de ascenso directo.

A nivel individual necesitamos recuperar la mejor versión de Coppenrath, pero sobre todo necesitamos más regularidad en la aportación de jugadores como Green o Huertas, que estaban llamados a ser jugadores referencia del equipo y que no acaban de aportar lo que se espera de ellos.

Rafa Huertas lleva una serie de partidos bastante pobres en cuanto a acierto ofensivo (3/18 en tiro de dos y 3/16 en triples en seis partidos), Shaun Green aparece en cuenta gotas y sus porcentajes en el tiro también son bajos.


Viendo las estadísticas se constata un reparto casi equitativo de minutos entre todos los jugadores (ocho jugadores juegan entre 20.1 y 23.1 minutos por partido y solo Llorca y Middleton están algo por debajo con 15.4 y 17.3 minutos). 


Atención a la Copa Príncipe

El Lucentum se ha "librado" de la Copa Príncipe, aunque ya quisiéramos poder tener esas 11 victorias que han dado acceso al torneo. Aun así el Lucentum sí que "juega" esa Copa, porque hay que recordar que el equipo que gane contará con ventaja de campo en todas las eliminatorias de Playoff, siempre que no ascienda directamente. Es decir, si Andorra gana la Copa y Burgos asciende directamente el equipo andorrano tendrá ventaja de cancha en todas las eliminatorias aunque acabe 6º clasificado, por ejemplo.

Seguir creciendo sin obsesiones

El equipo parece que está un punto por debajo de Burgos y Andorra ahora mismo en cuanto a muchos aspectos, así que lo que hay que hacer es seguir trabajando y seguir intentando mejorar sin cegarnos con el ascenso directo.

Llegar en buenas condiciones al Playoff es una opción secundaria pero que puede tener también un final feliz, aunque como siempre que llega el momento de nombrar la palabra ascenso en Alicante tenemos que pensar en muchos otros factores por encima de los deportivos que, a veces, a uno le hacen pensar si no sería mejor acabar quedándonos a las puertas del ascenso, con la sensación de que el equipo ha dado lo máximo hasta el final y afrontar otro añito más de estabilidad económica antes de lanzar ese órdago al Ayuntamiento (máximo accionista) en forma de ascenso.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cinco opciones para el banquillo de la Fundación Lucentum

LEB Plata, esa liga en tierra de nadie que necesita una reestructuración