Sobre la coincidencia de horarios de Hércules y Lucentum


En los últimos días se ha dado a conocer que el Hércules va a disputar sus dos próximos partidos como local los domingos a las 12:00 y que parece ser que la intención del club es que ese pueda acabar siendo el horario habitual para lo que resta de temporada.

Si se confirma esa maniobra del Hércules supondría que hasta en ocho ocasiones coincidirían los partidos de Hércules y Lucentum.

Antes de cualquier análisis o valoración de esa decisión hay que decir que el Hércules tiene absolutamente todo el derecho a elegir los horarios que piensen que son mejores para sus intereses, lo que sí que es opinable es el efecto y consecuencias que esa decisión tiene.

Se supone que el criterio que esgrime el club para ese nuevo horario habitual es el potenciar que el estadio José Rico Pérez presente mejores afluencias de público. Desconozco en profundidad si realmente es cierto que en ese horario se tendrían mejores asistencias, lo que está claro es que ese nunca ha sido horario habitual del Hércules, salvo circunstancias como retransmisiones televisivas o cosas puntuales. 


Ese argumento me parece endeble, porque si algo ha demostrado la afición del Hércules es que responde y acude cuando desde el equipo se le devuelve entrega, compromiso y, por qué no decirlo, buenos resultados. Y eso, independientemente de horarios y demás historias. Si el Hércules ofrece buen juego, el Rico Pérez presenta buenas entradas.

Hércules y Lucentum son, hoy por hoy, los dos clubes más representativos de la ciudad y los que más aficionados movilizan y atraen a sus respectivos partidos. Por eso mismo es triste que en una ciudad como Alicante, carente de referentes deportivos de élite, vea como sus dos clubes más relevantes se "machaquen" y compitan en el mismo horario.



Estoy seguro de que el Lucentum desde sus orígenes intentó evitar la coincidencia de horarios con el fútbol y por eso se ocupó el nicho de las 12:30. Mar Alicante, Alicante CF y otros equipos, estoy seguro que organizan sus horarios intentando "escapar" de coincidencias con el fútbol. Todos buscamos nuestro hueco y somos conscientes de que en este país todo lo que no sea fútbol es minoritario. Injusto pero real.

Por eso mismo duele que encima de eso ahora pueda venir el Hércules a modificar su horario habitual sin tener en cuenta a tantos clubes y deportes que han "huido" de coincidir con ellos. Nos asalta a todos esa sensación de que el fútbol es como un gigante que puede andar sobre las ciudades e ir chafando las cosas "insignificantes" que aparecen a sus pies.

En el mundo del deporte, y del fútbol en particular, gusta mucho hablar de "ser un club señor" y el propio Hércules se quiere erigir como una institución deportiva de la ciudad de Alicante. No creo que con que este tipo de gestos se consiga mejorar la imagen de un club que tiene ya 90 años de historia y que los alicantinos queremos como nuestro.



Las excelentes relaciones entre ambas entidades deportivas permiten poder ver a directivos y jugadores con frecuencia en el estadio José Rico Pérez y viceversaLos jugadores Michel y Arbilla no han dudado en posar con la camiseta de los lucentinos, para desearles suerte

"Sabemos de lo difícil que es ganar al Barcelona y además jugando en casa, pero el Lucentum ha demostrado calidad y compromiso más que suficiente para vencer a cualquier rival. Esta noche toda la plantilla del Hércules apoya al Lucentum. Se lo han ganado a pulso" asegura Michel, jugador del Hércules.

Por su parte, Arbilla califica de gesta clasificarse para la Copa del Rey. "Estaré pendiente a la televisión, el Lucentum es capaz de complicarle a cualquier equipo, no será un partido fácil para el Barcelona".

En el caso concreto del Lucentum, el perjuicio de coincidir durante tantos partidos en una temporada puede ser grande (aunque parte de los perjudicados son herculanos y el propio Hércules):

En la ciudad hay aficionados que son abonados de ambos clubes y que serán los primeros y más directos perjudicados. Pero no solo los abonados, estoy seguro de que muchos aficionados que van al Lucentum asistirán de vez en cuando a partidos del Hércules comprando sus entradas, y viceversa, muchos herculanos a los que les gusta de vez en cuando disfrutar de un partido de baloncesto. Y eso es algo de lo que se les va a privar a cambio de ¿cuántas nuevas entradas vendidas?.

Se priva al aficionado del Lucentum de poder seguir por la radio o TV los partidos del Hércules, y también a los herculanos a los que les gusta seguir al Lucentum desde sus casas (por radio, internet...).

Y algo importante, se impide que las dos aficiones puedan crecer y nutrirse mutuamente. Tal vez en estos tiempos de crisis sea difícil tener dos abonos, pero en otros tiempos y en el futuro es probable que mucha gente sea aficionada de los dos equipos y ambos tienen que permitirse crecer. 

A nivel de prensa deportiva se obliga a que muchos periodistas y medios tengan que elegir entre ver Hércules o Lucentum. También hay muchos fotógrafos que acuden a ambos partidos todos los fines de semana. Doy por hecho que la mayoría acabarán decantándose por cubrir al Hércules (fútbol es fútbol y las audiencias mandan), con lo que la repercusión del Lucentum se vería perjudicada a nivel local (que es lo poco de calidad que nos queda).

Para terminar dejo una pregunta en el aire por si alguien tiene la respuesta:

¿De verdad el Hércules va a mejorar tanto sus afluencias y sus ingresos como para que merezca la pena pasar por encima del Lucentum y de otros clubes?


Comentarios

LucentumACB ha dicho que…
Realmente lamentable la iniciativa del Hércules. E igualmente lamentable (a mi modo de ver) que el Lucentum se "pliegue" a los caprichos del Hércules y cambie los horarios de sus partidos. Yo tengo mi abono porque los partidos se juegan (o se jugaban) los domingos por la mañana y no puedo ir los domingos por la tarde. ¿A mí quien me compensa por el engaño del cambio de horario? Seamos serios. No se pueden dar estos bandazos ni faltar al respeto de este modo a la afición.

Entradas populares de este blog

Cinco opciones para el banquillo de la Fundación Lucentum

LEB Plata, esa liga en tierra de nadie que necesita una reestructuración