Historias del ascenso del Lucentum


Cuando han pasado veinticuatro horas desde que el Lucentum logró el ascenso creo que todos vamos asimilando lo que vivimos ayer. Muchos lo vivieron en sus casas a través de la TV o de la radio, otros se reunieron con amigos para hacerlo en compañía y con un ambiente lucentino y un pequeño puñado de afortunados lo pudimos vivir en directo en el Poliesportiu d’Andorra. 

Os emplazo a esta noche o mañana para ver algunos materiales especiales de video que espero poder compartir con los seguidores del blog.

Creo que todos los que tuvimos la suerte de verlo en directo habremos desatado un cierto (comprensible) sentimiento de envidia entre los aficionados que, lógicamente, no podían desplazarse en masa a Andorra en día laborable. Fue un ascenso VIP en todos los sentidos.

La plantilla, los técnicos y todos los miembros del club se han volcado en todo momento con la afición y han valorado al máximo el apoyo de los seguidores durante todo el año y eso se ha manifestado con el trato que han dispensado a los que estuvieron animando en Andorra.

Las caras de sorpresa y admiración de los jugadores a eso de las siete de la tarde de ayer era digna de ver. Los jugadores bajaban de sus habitaciones de uno en uno para coger el autobús que les iba a desplazar al polideportivo y se quedaban perplejos al ver en la puerta del hotel la ya famosa pancarta con el lema “Quien nunca se rinde al final triunfa” que habían colocado, bajo la lluvia, los miembros de la Peña Kali Nord llegados desde Alicante en coches particulares.

Los jugadores saludaban uno por uno a todos los aficionados. Todos quisieron posar con los aficionados y se impregnaban del ánimo de la afición. El equipo ha vivido estos días con un compromiso enorme con la afición. Lo que han vivido con el CT lleno el domingo pasado, con la despedida a las doce de la noche y con la presencia en Andorra de esa quincena de aficionados les ha llegado dentro y en sus caras se percibía ese hambre especial. El resultado lo vimos después.

El partido comenzaba con un Lucentum acertado y con todos los jugadores metidos al 1000x1000 en el partido. Muchos detalles denotaban que el equipo ayer tenía algo especial. Con cada triple saltaba el banquillo. El fisio, Javier Furió, casi que se metía en la pista con los triples de Bas y del resto de compañeros.

La afición alicantina estaba situada justo detrás del banquillo de Lucentum y junto a la salida a vestuarios. Al llegar al descanso, tras un gran parcial del Lucentum, era impresionante ver los gestos de rabia y los ánimos de los jugadores hacia los aficionados alicantinos. Llorca, Fernández, Huertas… todos dirigían gritos de ¡¡¡¡¡Vamoss!!! Hacia la Kali Nord. Esto no se iba a escapar.

El tercer cuarto fue apoteósico. Inolvidable. El 0-16 rompía el partido y el último periodo se convirtió en un trámite. El banquillo del Lucentum se llenaba de gestos de complicidad, de abrazos, de gestos hacia la afición. Todos éramos uno.

Tras la victoria, los jugadores se abrazaron con los seguidores alicantinos. Para mi, el gesto más bonito de este equipo fue cuando Rejón regresaba a la pista desde el vestuario para reclamar la presencia de los seguidores en esa fiesta del equipo en el vestuario. Gesto precioso que nos hizo vivir a todos los lucentinos desplazados unos momentos absolutamente inolvidables. Compartir cánticos, abrazos y celebración con los A jugadores de tu equipo es algo muy grande y que todos los que estuvimos allí seguro que no olvidaremos.

A la salida del Poliesportiu los jugadores, técnicos y resto de gente del club se dirigió a tomar un pequeño refrigerio y hacer un pequeño brindis a un local cercano al hotel, donde los aficionados que no se habían marchado ya de regreso a Alicante volvimos a tener la ocasión de compartir mano a mano este triunfo con nuestros jugadores.

Sin duda, que los que os quedasteis en Alicante sentiréis envidia, pero desde este humilde espacio que me brinda el blog quiero compartir con todos los que apoyan al Lucentum esas buenas sensaciones que deja este grupo humano que ha sido el Lucentum 2012-13.

Gran grupo humano y gran grupo profesional. Todo el equipo ha tenido que aguantar momentos difíciles y ver que desde algún lugar se hubiera llegado a cuestionar su profesionalidad. No han dejado lugar a dudas. Grandes.

Coppenrath llegó al partido absolutamente lesionado en la rodilla, con molestias en el codo y en la espalda y a pesar de ello solicito al equipo médico del club que hicieran lo posible para que pudiera jugar. Es solo un ejemplo de la implicación que han mostrado todos y cada uno de los jugadores.

Son innumerables las veces que repetían todos los jugadores que “sois muy grandes”, “esto va por la afición”, “os lo merecéis”… a veces parecía que ellos felicitaban más a los aficionados que al revés.

Ahora sabemos que tocan otras cosas. Pero ojalá que podamos seguir viendo en nuestro equipo a muchos de estos jugadores. Ejemplo de esfuerzo, actitud y compromiso.


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About Ramón Juan

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