Reflexiones sobre deporte profesional y su viabilidad

 

Como todos sabemos el Lucentum está sumido en serios problemas económicos, un mal que no es nuevo y que se agrava con la dificultad para encontrar patrocinadores en el ámbito privado que puedan cubrir la mayoría del presupuesto. Esto nos obliga a depender de los apoyos de las instituciones, en su día era la Diputación, con Proaguas, luego también la Generalitat y Ciudad de la Luz y en los últimos años es el Ayuntamiento el que nos mantiene con vida.

El eterno debate de si un club profesional debe vivir del dinero público, o de si debe desaparecer si no hay patrocinadores está siempre en el aire. Lo que está claro es que las aportaciones de los abonados supone una parte mínima del presupuesto y los ingresos por taquillas son muy bajos, con lo que parece complicado llegar a cubrir los más de 3 millones que hacen falta para seguir en ACB con la única aportación fuerte de Meridiano Seguros.


Ahora tenemos al club de balonmano femenino de la ciudad, el CB Mar Alicante, clasificado para toda una final de la Recopa, un hito casi sin precedentes en el deporte de nuestra ciudad y sobre el que ahora todos los medios locales se hacen eco y con el que todos se harán una foto el día de la final.

El Pitiu Rochel presentó un ambiente impresionante en el partido de vuelta de las semifinales, así como en el partido de cuartos ante el equipo ruso del Rostok. Eso sí, con entrada libre. ¿Cuánta gente iría si esos partidos fueran de pago? La respuesta tristemente la conocemos. 

Los precios de los abonos del Mar Alicante son irrisorios (30 euros adultos, 20 euros jubilados y niños gratis) y hablamos de uno de los mejores equipos del país y de Europa. Desconozco el número de abonados del Mar Alicante pero la repercusión en el presupuesto debe ser mínima. Tampoco sé el porcentaje de apoyo público y privado que tiene el Mar Alicante y a pesar de todo se mantiene en la élite.

Realmente es curioso que el Hércules cobre abonos veinte veces más caros pero sin embargo también tenga problemas en los pagos, al fin y al cabo todo va en escala y es generalizado el hecho de que los clubes gastan por encima de los ingresos que generan en todas las categorías.


Es curioso ver como cuando los partidos son más importantes es cuando hay que rebajar más el precio o regalar más entradas para que haya afluencia a las canchas de todos estos deportes. Por ejemplo, nuestros vecinos murcianos llenaron su Palacio de Deportes en el partido en el que se jugaban el ascenso a la ACB vendiendo entradas a 5 euros entre otras iniciativas. Realmente ese es el partido del año y no debería hacer falta, pero si no es así no se llenan las canchas. También el Hércules llenó el Rico Pérez en su ascenso a 2ª división hace unos años con entradas a 3 euros.

Es como si el Hércules llegara a la semifinal de la Copa del Rey y el club pusiera las entradas a 1 euro. Impensable.

No quiero hablar mucho del fútbol de primera división porque ya sabemos que es harina de otro costal, pero lo cierto es que me parece un milagro que el resto de deportes encuentren apoyos y empresas dispuestas a apostar por ellos, y más todavía cuando hablamos de clubes de base, porque la repercusión y retorno de esas inversiones en publicidad o en los medios es muy limitada. Esa carencia de repercusión de todos los deportes (excepto del deporte rey) hace que los apoyos privados sean limitados y que haga falta que las administraciones complementen el presupuesto si se quiere tener clubes competitivos a alto nivel.

El modelo económico del deporte profesional está al borde del colapso, pero la cuestión está en saber quién, cómo y por dónde se rompe el bucle que hace se convierta en una espiral en la que para tener un equipo en ACB cueste más de tres millones de euros cuando muchos de los clubes son incapaces de generar apenas un par de millones. 

No es de recibo que se haya llegado al punto de que sea "normal" leer que los clubes deportivos profesionales (y aquí incluyo al fútbol a la cabeza) deben millonadas a Hacienda y a la Seguridad Social por un lado y luego por otro reciban préstamos y avales de otras instituciones, lo que hace que la serpiente se siga mordiendo la cola... supongo que hasta que llegue otro plan de saneamiento o una amnistía generalizada.

No sé si he sabido transmitir mi idea, pero ahí dejo este ladrillo que llevaba dentro y que tenía que soltar aunque creo que ha quedado demasiado espeso y un poco inconexo.

Eso sí, para terminar quiero desear a las chicas del Mar Alicante toda la suerte del mundo en la final y que se ganen todas las portadas posibles en la prensa y todos los minutos posibles en radio y TV porque se lo merecen y porque lo que están haciendo tiene un mérito enorme. Grandes!!!







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About Ramón Juan

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1 comentarios :

Crtn dijo...

No recuerdo quién me comentó que en Alemania el precio de las entradas para un partido de fútbol de primera división, del Schalke de Raúl sin ir más lejos, costaba desde los 7 euros hasta unos 40... y luego vas a ver un partido del Alicante en 2ªB y te cuesta la entrada 20€... ¿Estamos locos? Lo que está claro es que la gente no puede pagar entradas a precio de oro, y creo que es preferible tener 6.000 aficionados con abonos a 100 euros que 3.000 con abonos a 200... para empezar tienes el pabellón lleno dando guerra, vendes más merchandising en la tienda del pabellón, vendes más bebidas y empanadillas en el descanso... y lo más importante, ¡LLEGAS A UNA MASA SOCIAL MAYOR!

Qué diferencia entre la publicidad de la Fonteta y la del CdT. Necesitamos tener todos los rincones del CdT llenos de publi, aunque sea casi regalada.