07 junio 2012

Entrevista a Lucas Victoriano recordando aquellos duelos Lucentum-Caprabo Lleida


Vuelvo sobre el histórico ascenso del Lucentum a la ACB en el año 2000. En los últimos años he podido entrevistar a casi todos los protagonistas de aquella cita histórica y aquellos partidos míticos. Pero hoy os traigo las palabras de uno de los mayores protagonistas de aquellos días. 

En todas las historias hay héroes y villanos. David Gil fue nuestro héroe. Hoy tengo el placer de compartir con todos vosotros las palabras del "villano" de aquella eliminatoria, Lucas Victoriano. Uno de los jugadores que quizás más odios levantó en su paso por el Centro de Tecnificación. Carismático, provocador, pero ante todo un gran jugador que podía meterte un triple desde ocho metro como si no costara.

Es bonito leer su visión de aquella eliminatoria y ver cómo el mismo repasa aquellos momentos de cierta "provocación" y como recuerda a una afición alicantina que siempre le pitaba en sus regresos a Alicante.

Victoriano también forma parte de la historia de nuestro Lucentum y le agradezco enormemente su colaboración con el blog directamente desde Argentina.

Hace 12 años de aquella serie final entre Lucentum y Lleida. ¿Cómo se vivió en Lleida el hecho de verse tan cerca del ascenso por primera vez?  

Ya llovió mucho desde esa final (siempre la recuerdo como tal, ya que el que ganaba ascendía) pero recuerdo lo dificil y bonito que fue jugar esos partidos. En Lleida esa temporada se vivió y disfrutó de manera especial, era y fue el salto del básquet prácticamente amateur al profesionalismo.

Al comienzo de aquella temporada, ¿Lleida tenía como objetivo el ascenso? 

No recuerdo nunca haber escuchado al principio de temporada que el objetivo fuera ascender. Era un equipo muy joven con ganas de crecer, de hecho voy cedido del Real Madrid para desallorarme compitiendo con menos exigencia que la que hay y había en la club blanco.

Tras los dos partidos en Alicante (1-1), se volvió a Lleida y ganasteis el tercero con un triple sobre la bocina de Roger Grimau ¿Cómo recuerdas aquel partido? 

Todos los partidos fueron muy duros y difíciles, ese partido con el Onze de Setembre lleno, fue de los mas bonitos que jugué.

Desde Alicante se criticó mucho los arbitrajes de aquella eliminatoria, sobretodo en el tercer partido, llegando incluso Andreu Casadevall a definirlo como "robo" ¿Cómo los recuerdas? 

No recuerdo demasiado esos incidentes, no era muy partidario de consumir la prensa en esos momentos.

Fueron partidos muy calientes, tú mismo y Bunn tuvisteis algunos roces con jugadores de Lucentum. ¿Se notaba mucho la tensión en la cancha?

Fueron finales, y había que jugarlas como tal, yo solo hice lo mejor que pude para que el equipo donde jugaba ganase. Sí recuerdo que debo de ser de los jugadores que peor cae a la afición del Alicante.

El cuarto partido podía haber supuesto el ascenso de Lleida, el Pabellón Onze de Setembre se llenó, el campo de futbol de Lleida también acogió a gente que no pudo entrar. ¿Cómo recuerdas aquel pabellón y aquella afición? ¿Sentiáis que aquel día pudisteis hacer historia? 

Lo de ese día me lo recuerdas tu, yo estaba tan inmerso en ganar que poco recuerdo de lo que vivía la ciudad, luego si que lo comprobé en el  día a día ya que todos te conocían y daban ánimo, ese fue el despertar de Lleida en plano profesional.

Finalmente se llegó al quinto encuentro, en Alicante, en un Centro de Tecnificación con más de 6000 espectadoes ¿Recuerdas aquel ambiente? 

Lo recuerdo perfectamente, fue pisar el pabellón y lloverme insultos, eso me motivó sobremanera, a tal punto que cuando se olvidaban de mi, yo buscaba la guerra dialéctica para seguir enchufado y motivado en el partido. Fue un partido muy emotivo y vibrante, los dos merecíamos ascender. ¡Partidazo!

Al descanso, Lleida ganaba 35-44, pero después apareció Reggie Fox, y David Gil (5 triples) y junto con el ambiente, se dio la vuelta al partido y acabó en fiesta ¿Fue muy grande la decepción entre los jugadores de Lleida?  

La verdad es que llevábamos el partido como queríamos, ese ambientazo podría en su momento perjudicar más el juego de ellos en los minutos finales ya que les caería mucha mas presión, pero no fue así, soltaron la mano al verse abajo en el marcador y luego en racha fue difícil defenderlos. Recuerdo que ese partido Calderón me sorprendió de manera brutal, físicamente era un animal. Decepción había porque jugábamos una final y la perdimos jugando bien, yendo ganando durante muchos instantes del partido, pero también sabíamos internamente que tal vez ese era el techo de ea temporada y que había que seguir intentándolo, de hecho se hizo asi y ascendieron al año siguiente

El final de partido acabó con el público invadiendo la cancha casi antes del pitido final. Sergi Grimau nos contó hace un par de años que en el banquillo vivisteis momentos tensos y de cierto miedo con el público encima ¿cómo lo recuerdas?

No recuerdo haber tenido problemas, si es verdad que estuvieron todo el partido insultando pero también era motivado por mi. Nunca quisieron agredirme físicamente y eso que volví muchas más veces a Alicante a jugar. También recuerdo que en el juego de las estrellas de la liga ACB celebrado allí, todos me pitaron en la presentación, fue gracioso porque sabia que algo de daño había causado con mi juego para que lo recordaran todos esos años. La gente aun hoy me recuerda algunas cosas de ese duelo con los aficionados.

En aquel Lleida había jugadores como Roger Grimau, Albert Oliver, Victoriano, que eran jovenes con gran futuro. ¿Cómo los recuerdas tú?  

Sí, recuerdo los entrenamientos, y partidos, era un equipo especial, con muchísimo talento, muy jóvenes todos y con una convicción de jugar y divertirnos, eso motivó que la ciudad se volcara con nosotros.

Con la perspectiva del tiempo pasado ¿Aquella serie fue una de las más intensas que has vivido? 

Sí, fue una serie que me quedará marcada para siempre, de esas finales que quieres jugarlas nuevamente.