Claves de la eliminatoria Lucentum-Huesca: la defensa, lo mejor; las pérdidas, el lastre


El Lucentum ya espera rival en semifinales de las eliminatorias de ascenso a Liga Endesa. Importante victoria la de ayer, porque concede además dos días más de descanso de los que tendrá nuestro rival. 

Una vez superada la primera eliminatoria se puede hacer un pequeño balance de algunas claves de estos partidos:


La defensa funciona

El Lucentum ha mostrado un buen nivel defensivo durante toda la eliminatoria. Lobe Huesca ha promediado solo 62.3 puntos en los cuatro partidos que ha durado la eliminatoria. Se ha conseguido parar bien la anotación exterior de Lobe Huesca, que en ningún momento de la eliminatoria ha encontrado acierto desde el 6.75 (21% en el total de partidos).

El ataque, mejor en casa

La eliminatoria ha sido muy igualada y una de las claves ha sido que el equipo de Quim Costa ha sabido poner en dificultades el juego del Lucentum. Al equipo de Perelló le ha costado enlazar buenos ataques y ha sufrido ante la presión constante y la intensidad que ha planteado Huesca.

En el Centro de Tecnificación el equipo tuvo momentos de inspiración en ataque que sirvieron para abrir ventajas y que, cuando jugamos en casa, el equipo sabe crecerse en esa ola de acierto, gracias también al impulso que dan las gradas. En Huesca no hemos visto esa alegría en ataque y el equipo sufrió también para mantener ventajas favorables en el último partido, aunque el acierto de Sàbat nos evitó un gran sufrimiento en los instantes finales.

El Lucentum ha promediado 77 puntos en los dos partidos en casa y 68.5 en los que ha disputado en Huesca.


Las pérdidas, un lastre que hay que corregir

Uno de los datos que más han llamado la atención en el tema estadístico han sido el gran número de pérdidas que acumuló el equipo en los partidos en Huesca, y sobre todo en el tercer partido que acabó con derrota. 26 pérdidas en un partido es una cifra inasumible y que echa por tierra casi todas las opciones de victoria del equipo.

Esa cifra de 26 pérdidas es la segunda mayor cantidad de pérdidas en un partido en toda la historia del Lucentum, solo superada por las 27 que se cometieron en un partido ante Joventut allá por 2006.

En los primeros partidos el equipo promedió 10 pérdidas. En los partidos en Huesca el promedio sube hasta las 22 pérdidas por encuentro. Estas cifras colocan al Lucentum como el equipo que más balones ha perdido de los ocho que siguen en competición.


La calidad de la plantilla siempre sale al rescate

Coppenrath, Rivero, Llorca y Sàbat. En cada partido hemos tenido a un MVP diferente en el equipo. Eso es lo bueno de este Lucentum, no tenemos excesiva dependencia de ningún jugador. Coppenrath es pieza clave pero en este Playoff no está firmando grandes valoraciones, debido en gran medida a que nuestro rival centra muchos esfuerzos en minimizar su aportación.

La valoración de los jugadores está muy repartida, todos están aportando y en cada partido aparece uno que destaca por encima del resto, pero ante todo hay una línea de regularidad en la aportación al equipo.

Con Huertas lesionado y con Rivero tocado hemos visto que Llorca y Sàbat han dado un paso al frente para firmar sus topes de anotación en estos dos últimos partidos. Eso es importante para que el bloque siga siendo lo importante.


El Centro de Tecnificación se tiene que ir calentando

Con cada victoria y con cada paso hacia la final esperemos que el Centro de Tecnificación vaya viviendo un ambiente más caldeado. Esta primera ronda nos ha demostrado lo importante que es el jugar en casa para nuestro equipo, así que este viernes tenemos que volcarnos más que nunca (a pesar de la lamentable coincidencia con el partido Real Madrid-FC Barcelona de la Final Four) y crear un ambiente propicio para sacar adelante una eliminatoria que será mucho más dura todavía, independientemente de si nos toca Lleida o Palencia.

 



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