06 febrero 2008

Artículo de Pedro Rojas en diario La Verdad


El destino, ese trilero loco que acostumbra a jugar sus cartas conociendo las tuyas, dice que el momento es ahora, que ya no vale de nada especular. El Lucentum tiene que ganar en Inca, jugando bien o mal, para aferrarse a las últimas opciones que le quedan de poder lograr su objetivo de acabar primero la fase regular.

La 19ª jornada ha querido que los principales rivales del plantel de Costa se enfrenten entre sí. El CAI viaja a Lugo para medirse el sábado con el Leche Río Breogán y el Bruesa hará lo mismo el viernes para jugar contra el Tenerife Rural. Si los locales hacen valer el factor cancha y los alicantinos ganan en Mallorca las cosas volverían a estar como hace una semana.

En caso contrario, habrá que empezar a rezar para implorar un milagro o hipotecarse al calvario del playoff y la Final a Cuatro. Las vibraciones que emitió el conjunto alicantino el pasado domingo no pudieron ser peores, pero el deporte tiene la inusual virtud de permitir catarsis colectivas entre partido y partido.

Quim Costa necesita convencer de una vez a los suyos de que son un equipo y de que han de comportarse como tal, la labor más importante de cualquier técnico al margen de la táctica, que ese es otro cantar.

Con Coppenrath descartado, parece que se acerca el momento de comprobar si Martynas Andriuskevicius, el pívot de 2,18 que él mismo solicitó cuando la plantilla parecía cerrada, tiene sitio en una competición que, después de pasar por la NBA, le debía venir pequeña. El lituano es el que menos juega pese a su acumulación de centímetros. Dicen que le pierde su mala cabeza, pero sea lo que sea, hay que darle la oportunidad, cuando menos, de demostrar si puede servir para algo más que para hacer bulto en una silla.

La recuperación de Lucio Angulo va por el buen camino, pero su concurso en Inca sigue estando en duda. Si se tiene claro que no está al 100%, que no viaje, no se vaya a lesionar otra vez justo antes del bocinazo inicial.


Los problemas que evidencia el primer proyecto de Quim Costa en Alicante desde el comienzo del campeonato sobresalieron todos juntos el pasado domingo. El ataque estático, romo cuando la inspiración individual desde el perímetro brilla por su ausencia, precisa de una dirección coherente sobre la pista.


El único que parece dotado de ese criterio para hacerlo efectivo es Dumas, por ser un base puro, pero su irregularidad condena al equipo cuando no tiene el día. El técnico lucentino está obligado a ganar para mantener el sueño vivo, a ensamblar un puzzle sobrado de talento que no se comporta como conjunto. Ahora o nunca.

5 comentarios :

Mr. Propper dijo...

Yo ya he visto suficiente "Costa Sistem" y a pesar de su inagotable apuesta por la defensa y por el base Dumas, la cosa no tiene buenas perspectivas.
Lo peor de este sistema es que despues de una victoria te sigue quedando una tremenda sensación de debilidad y falta de criterio en casi todas las directrices que se lanzan desde el banquillo y lo que es peor: el equipo transmite una perdida de confianza total en el Mister.
Vamos a ver que hacemos en Inca pero yo, visto lo visto, no me esperaria a que esta situación fuera ireversible para cambiar urgentemente de tecnico sin depositar nuestras opciones de ascenso en que a Digbeu, fisher o Carroll se les aparezca la virgen en los ultimos dos minutos de todos los partidos que faltan por disputar.
Asi no vamos a ninguna parte.

mycosman dijo...

Totalmente de acuerdo mr.propper. El equipo cada vez juega peor y es eso, demuestra menos confianza en el entrenador. Esta situación sólo nos puede llevar a perder más partidos, es mi opinión. Pero claro, no creo que el club esté en disposición de cambiar de entrenador, no por falta de ganas, que me imagino que Miguel Cano se da cuenta perfectamente del tema, sino por falta de pasta..que estamos en números negros, asi que...mala pinta tiene esto...

Mr. Propper dijo...

Lo se... pero por protestar que no quede. Es que me toca los h... el jodio Costa. Tiene que tomar medidas desde el primer minuto y tensionar al equipo todo el partido. Mueve el banquillo como si tuviera 12 NBA's... y tiene lo que tiene. Si hay dos enchufados en el partido: a jugar hasta que revienten. Yo creo que no es un tema de estrategia, si no de perdidas de concentración del equipo... Con todos los respetos hacia su trabajo diario, da la sensación de que hace dificil lo facil. Que la suerte nos acompañe!

Anónimo dijo...

A mi personalmente me hace gracia que Costa diga que cuando no estamos motivados cuando nos enfrentamos a equipos con un supuesto potencial muy inferior a Lucentum, el resultado es lo que pasó contra Melilla. Y digo yó, que un entrenador que se precie debería no consentir que se produjeran esas relajaciones. Si no lo consigue es que no está capacitado para dirigir a un equipo que se nos ha vendido con aspiraciones de ascenso a la ACB.

ikea dijo...

A mi personalmente me hace gracia que Costa diga que cuando no estamos motivados cuando nos enfrentamos a equipos con un supuesto potencial muy inferior a Lucentum, el resultado es lo que pasó contra Melilla. Y digo yó, que un entrenador que se precie debería no consentir que se produjeran esas relajaciones. Si no lo consigue es que no está capacitado para dirigir a un equipo que se nos ha vendido con aspiraciones de ascenso a la ACB.