Un club deportivo en Alicante pensando en futuro ¿una utopía?


El Lucentum ha dado un paso adelante esta temporada en muchos sentidos, sobretodo a nivel de marketing y de acercamiento a la afición. Desde el lanzamiento de una gama interesante de productos de merchandising, algo que se estaba demandando desde hacía años, hasta el acercamiento decidido del club a la comunidad universitaria y a otros colectivos, con interesantes promociones, pasando por la puesta en marcha de packs de abonos o una atractiva campaña de abono de media temporada.

Se ha revertido el descenso en la asistencia al Centro de Tecnificación. Han ayudado los resultados, es obvio, pero también la actitud del equipo y el hecho de que desde el club se cuide más el producto que ofrecemos.

Estas bases y esta línea ascendente que está recuperando el club tendrá sus frutos verdaderos la próxima temporada, porque hay que tener en cuenta que este año todo empezó tarde por los motivos que todos recordamos. Hasta finales de julio no se empezaba a incorporar jugadores, hasta agosto no se podía lanzar la campaña de abonos... 

Las buenas iniciativas planteadas, estoy seguro que conseguirán que el año que viene se incremente mucho el número de abonados al equipo a comienzo de campaña, aprovechando las buenas sensaciones que está dejando este equipo.

Esto es algo que tienen que tener en cuenta las empresas que piensen en invertir en el Lucentum, ya de cara a la próxima temporada, y para que las instituciones actuen de catalizadores de esa relación entre Lucentum y las empresas. El respaldo institucional dará confianza a las empresas, y viceversa, si las empresas apuestan por entrar a patrocinar al club también harán que las instituciones vean mayor viabilidad al proyecto con una aportación acorde a los tiempos que corren y en los que las instituciones públicas no pueden correr con todo el peso del sustento de un club deportivo. Sinergias, simbiosis, pero necesitamos ese apoyo para que el club pueda de verdad despegar el año que viene en cuanto a masa social efectiva en la cancha, porque en la ciudad y en la sociedad este Lucentum ha crecido mucho este año.

Hace pocos días la alcaldesa se preguntaba si realmente la ciudad quiere un club de baloncesto. La respuesta de muchos sería que sí, y otros pensarán que es demasiado caro para la gente que mueve el baloncesto, pero lo que yo pienso es que lo que realmente quiere esta ciudad es un club deportivo (abro el abanico al balonmano, futbol sala, fútbol, voleibol o cualquier otro deporte) que pueda tener un tránsito estable sin tener que estar todas las temporadas pensando en cuántas nóminas se dejan de pagar o si en la próxima temporada podrán afrontar competiciones europeas o si en junio tendrán que bajar la persiana por falta de apoyos.

Esto es algo que yo no recuerdo en esta ciudad, con un Hércules que ha pasado por tres suspensiones de pagos, el último de ellos con 59 millones de euros de deuda, por una municipalización del Rico Pérez para sanearse, con un Alicante descendido por impagos y que igualmente ha acabado en una quiebra virtual, con un balonmano masculino desaparecido y un exitoso Mar Alicante sufriendo continuos problemas a pesar de llevar el nombre de esta ciudad por todo lo alto. 

Malas gestiones. Falta de apoyos. Un tejido empresarial que nunca ha acabado de dar un paso decidido en apoyo al deporte (ahora está la excusa de la crisis, pero en otras épocas no lo ha estado). Unas instituciones que han actuado como salvavidas en situaciones límite en lugar de dar un apoyo más constante e implicarse en la viabilidad de los proyectos. Y, por supuesto, un mundo, el del deporte que ha estado sobredimensionado, con unos gastos siempre superiores a los ingresos.

Me gustaría poder tener un deporte en esta ciudad que no tuviera que estar saboreando cada éxito como si fuera el último, o que tuviera que estar pensando en que un descenso pueda equivaler a la desaparición, o peor aún, que un ascenso o clasificación para competición europea pueda equivaler a desaparecer.

Eso, en Alicante, es una utopía ¿verdad?

PD: Este artículo iba a ir en otro sentido pero al final he acabado dejándome llevar por lo de siempre.

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